Porque los cuidados frente al sol, nunca están de más, en esta ocasión, también quiero daros unos cuantos consejos más, ya que nuestra piel es muy importante y debemos respetarla, cuidarla y mimarla como nunca.
Por ejemplo, tras un baño de sol, es muy aconsejable cubrir la zona con agua fría, ya que esta nos relajara y calmara notablemente la zona, la cual estará más sensible de lo habitual. También puedes usar compresas de agua fria.
La leche, la que bebemos, es también una gran aliada, contra las quemaduras solares. Podemos aplicar un poco de leche fría, sobre la zona, con una compresa o bien si prefieres usar yogur natural y enjuagar luego en la ducha.
Las infusiones también son esenciales, para calmar nuestra piel, después de un baño de sol. La manzanilla mezclada con aceite de oliva y calentada al baño maría durante hora y media, crea un aceite que una vez enfriado debe aplicarse sobre la piel quemada tres veces al día.
Vía: Ellas se cuidan
Imagen: Arrebatadora
