El mayor problema de los implantes mamarios, es que las cápsulas, en algunas personas a veces se contraen y acortan, por lo que la prótesis se endurece y redondea, lo que se llama contractura capsular.
Por eso los implantes lisos de gel líquido, ya no se usan casi actualmente, son los primeros y existen hoy en día mejores, además de que tienen un riesgo de encapsulamiento más alto un 24%. Los implantes texturados o rugosos, permiten cierta textura con un efecto acordeón.
Esta textura permite a la cápsula más margen de contracción, evitando contracturas, un 4%. Estas prótesis rugosas, son más gruesas por tanto también más resistentes, a la rotura y al desgaste con el paso del tiempo.
La desventaja es que se pueden notar los pliegues en chicas muy delgadas y de poco pecho. Especialmente en la parte externa e inferior. Respecto a lo estético, los implantes pueden ser redondos o anatómicos. Los redondos son los más usados y los que personalmente menos me gustan.
Son esos que quedan comos dos pelotas o huevos fritos hinchados separados, porque se proyectan desde la parte superior, de forma poco natural. Las prótesis anatómicas se usan para econstrucción mamaria, y quedan más naturales porque incrementan el tamaño desde la parte inferior.
Via: Cirugía Estética
