
La Lipoescultura, es una técnica quirúrgica que trata de devolver al cuerpo del paciente, sus curvas naturales. Tanto si se debe hacer una succión de grasa o una inyección de la misma.
Cuando tomamos la difícil decisión, de someternos a una cirugía estética, siempre pueden surgirnos algunas dudas y temores, que pueden llevarnos a desechar la idea.
Normalmente, estas dudas nos las puede contestar el propio médico, pero aquí también vamos a tratar de responder, las más comunes. Para que te sea más fácil, decidirte, si lo haces o no.
Los candidatos ideales para una Lipoescultura, son aquellos varones o mujeres, que tienen depósitos de grasa que no han desaparecido con ejercicio o dietas bajas en calorías. Si además posees una piel elástica y un peso normal, eres una candidata ideal.
El tipo de anestesia que se usa, en estas operaciones, depende de muchos factores, la cantidad de grasa, la zona y la edad del paciente. Se usa desde la sedación local, el bloqueo epidural hasta la sedación general.
El postoperatorio dependerá de la cantidad de grasa que se haya succionado, por norma general, puedes volver a tu rutina en muy poco tiempo, gracias a una faja que el médico te proporciona.
Los cuidados postoperatorios son los de siempre, reposo, buena alimentación, nada de ejercicio los primeros días y hacer caso de los consejos del médico.
