
La alopecia es más notable en la mujer que en el hombre. Aunque no parezca, el veinticinco de los casos de calvicie son femeninos. Si estás sufriendo la caída de tu pelo desesperada, no te preocupes, ocúpate, porque en la mayoría de los casos, tiene remedio.
¿Te preguntas cual mujer Almodóvar: qué he hecho yo para merecer esto?. Bien, las causas de la calvicie son diversas:
Una de ellas, son los cambios hormonales, que se producen normalmente durante la adolescencia, el embarazo y posparto o la menopausia.
Otra muy común, la presencia de hongos, bacterias, o virus que nos producen caspa o exceso de grasa, tapando los poros de nuestro cabello y por tanto acelerando que se debilite y caiga. Si se trata de una infección severa, el folículo del pelo se destruye, y se llama alopecia cicatrizal, la cual desgraciadamente, no tiene vuelta atrás.
Y por último el estrés tan a la orden del día, nos provoca un tipo de calvicie femenina llamada alopecia areata, que detectada a tiempo, y mediante tratamientos, es reversible.
¿Cómo descubrirla?, en el caso de que notes que se te cae excesivamente el cabello. Otra señal obvia es que descubras que tienes alguna calva dónde no crece más el pelo. De todas formas lo más común es la alopecia androgénica, así que mejor estate atenta si hay antecedentes de calvicie en tu familia, porque suele ser genético.
Ante cualquier duda, lo mejor es consultar con tu dermatólogo. Los tratamientos suelen ser cutáneos u orales, con medicamentos. Y siempre te quedará la opción del implante, de la que hablaremos en otro momento.
