Lo primero a tener en cuenta, es que nuestras pestañas necesitan sus cuidados como cualquier otra parte del cuerpo. Son delicadas y si las expones mucho al sol, se vuelven débiles y quebradizas, pues ellas también tienden a resecarse.
Un buen truco es cepillarlas todos los días, aunque no apliquemos mascarilla, si les aplicamos un poco de vaselina, les estaremos aportando brillo y vitalidad, además de hidratación, algo que nuestras pestañas necesitan muy a menudo.
También puedes darles un tratamiento nutritivo por las noches, untándolas con un poco de aceite de oliva virgen, o con un poco de aceite esencial de almendras. Al día siguiente notaras la diferencia en tus pestañas.
Y recuerda desmaquillarte siempre y prestar una especial atención a tus pestañas, los residuos de las mascarillas pueden estropearlas y hacer que estas se desprendan, por lo que es importante desmaquillarlas bien.
Vía: Belleza Natural
Imagen: Blog De La Belleza
