Para recuperar la vitalidad de nuestro cabello, si lo notamos apagado después del veranito o de demasiados tintes, permanentes y demás elementos desgastadores de su brillo, hay distintos remedios tradicionales y caseros.
Un éxito y un clásico, que ya vimos en versión para la piel, la popular mascarilla de aguacate. Recordamos entonces, que hay que mezclar medio aguacate sin hueso con una cucharada de aceite de oliva y una yema de huevo.
Bates todo a mano, o con ayuda de algún electrodoméstico, hasta obtener una mezcla espumosa y te lo aplicas en el cabello húmedo durante aproximadamente quince minutos. El aguacate es rico en vitamina A y E, el aceite de oliva en ácidos grasos y el huevo en proteínas.
Por lo que lógicamente, el cabello te quedará más brillante y por supuesto, hidratado. Otra mascarilla, tal vez sólo apta para lectoras mediterraneas, es aplicar durante al menos una hora un poco de aceite de oliva en el cabello.
Y por último, una mascarilla con aceite de almendras. Si lo aplicas en forma de baño y masajeando, verás que nutre y aporta brillo a tu pelo. Otro truco de vieja peluquera, es el chorrito de vinagre en el último aclarado. Aunque aviso que el olor que te queda, puede resultar, algo desagradable. Así mejor no te lo pongas justo el día, que tienes una cita.
No es que con esto sea suficiente, una bonita melena se consigue con constancia, no hay milagros. No conseguiremos repentinamente una melena de esas que salen en los anuncios, pero es una ayuda sencilla, y al menos al alcance de prácticamente cualquier bolsillo.