Tras el verano muchas veces notamos nuestros pies más descuidados y secos. Hoy voy a darte unos trucos para que puedas despedirte de los cayos y de la aspereza de tus pies.
No sabemos lo importante que son nuestros pies y que no solo es fundamental tenerlos cuidados para lucirlos, sino también porque unos pies que no están sanos provocan dolores, rozaduras e incomodez.
Mi propuesta para este Otoño-Invierno es tener los pies perfectos, renovar su piel y que vuelvan a tener la suavidad de siempre.
Lo primero que hemos de hacer es sumergir los pies durante al menos 5 minutos en agua caliente para poder eliminar después las células muertas, y recuperar la tersura. Si agregas a ese agua caliente un poco de sal y aceite de almendras, además le aportarás un toque de hidratación.
Tras este baño, empezaremos a exfoliar nuestros pies, haciendo hincapié en las partes más duras y callosas utilizando un exfoliante de grano grueso que puedes hacer con sal gorda, miel y aceite de oliva. Además de oler estupendamente, notarás que tus pies están mucho más suaves tras esta exfoliación.
Si tu caso es extremo, después del exfoliante continúa con suaves masajes con una piedra pómez en talones y zonas callosas para que tus pies vayan adquiriendo poco a poco la suavidad original. Para ablandar las durezas puedes aplicarte el zumo de un limón antes de pasar la piedra pómez.
Por último, aplica una buena cantidad de crema hidratante para pies y cúbrelos con unos calcetines. Repite una vez por semana y empieza a lucir unos pies perfectos.
En Deguapas: 5 consejos para el cuidado de tus pies




















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