Es una de las grandes preguntas cuando nos ponemos a entrenar…. ¿Es mejor caminar durante 40 minutos o correr durante ese mismo tiempo?
Una de las cosas que hemos de tener en cuenta es que lo importante es la distancia y no el tiempo. Andar deprisa es tan positivo como correr para controlar la presión arterial, el colesterol y el riesgo de diabetes.
La fiebre del running nos persigue por todas partes, y he de reconocer que yo soy un poco friki del running, pero también me he dado cuenta de que existen otras opciones como las de caminar que nos vienen estupendamente en el día a día. Con datos como que el 45% de la mortalidad por enfermedad cardiovascular se debe al sedentarismo, hace que te ponga las pilas y pienses… ¿Qué estás haciendo con tu vida?
Está claro que hay que moverse, pero ¿cuánto? ¿a qué velocidad? La OMS recomienda como mínimo 150 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada. Caminar a paso ligero ya lo es, y esos 150 minutos a la semana son 20 minutos al día recomendados.
¿Correr o caminar? ¡El gran dilema!
Desde que hace un par de años se desató la fiebre del running no hemos parado de comprarnos cosas chulas para correr, que si unas zapatillas, el último pulsómetro que ha salido al mercado, o cualquier gadget que pueda acompañarnos. Un reciente estudio publicado en Journal of the American College of Cardiology muestra que aquellas personas que corren a velocidad reducida (lo que equivaldría a caminar rápido) o moderada reducen su riesgo de mortalidad hasta en un 30%, mientras que el riesgo de fallecer de quienes practican la carrera a mayor velocidad y de forma más vigorosa no se diferencia mucho de la de los sujetos sedentarios.
A resumidas cuentas, caminar a paso ligero o correr de forma más bien moderada, resulta siempre positivo, mientras que correr a ritmo fuerte durante largos periodos de tiempo no lo es tanto.
Así que si quieres iniciarte en un deporte que puedas seguir practicando durante años, ve a la calle y camina. Viene fenomenal para eliminar el sobrepeso, los problemas de rodillas, los dolores de espalda….
Muchas veces no somos conscientes de que caminar es la base y la puerta de entrada a otros deportes. Una persona que nunca ha hecho deporte y las personas que se empiezan a iniciar en alguno, siempre empieza caminando, porque al correr, nuestros músculos, tendones y articulaciones sufren un mayor impacto que al caminar.
¿Y en cuestión de calorías?
Una carrera de cinco minutos proporciona los mismos beneficios que una caminata de 15, pero también andar puede quemar más calorías y nos permite ir hablando con amigos mientras practicamos deporte. Caminar te permite descubrir y sentir. Así que tú decides. ¿Qué prefieres correr o caminar?