Remedios para piernas cansadas
Oxigenar y mejorar la textura de las piernas, se consigue con máscaras de algas. Se hidratan durante unas tres horas, y luego se pueden ayudar las zonas más afectadas con el uso de un microfilm media hora.
Hay quien compra las algas y se las pone directamente, para lo cual hay que recordar que siempre han de mantenerse con agua sobre ellas, o húmedas.
Si tienes las piernas tan secas que presentan escamas, cubre las mismas con una esponja vegetal con azúcar negra y miel líquida, para luego aplicar masajes de forma circular, durante diez minutos.
Las temperaturas cálidas, como las del verano o la calefacción tienden a vasodilatar los vasos y empeorar la circulación. Para combatir este síntoma no hay nada mejor que ducharse con agua fría intercalando con agua tibia ya que además de ser tonificante y relajante, se evita la sensación de dolor y de pesadez.
Además de que las piernas hay que moverlas, ponerlas en alto y evitar ropa ajustada, podemos hacer una infusión para bañarlas con un puñado: de manzanilla, menta y laurel.
Dos litros de agua y una pizca de bicarbonato con agua llevada previamente a ebullición. Se deja reposar, se cuelan las hierbas y se agrega el bicarbonato lo último. Este será el tónico para hundir nuestras piernas en una palangana.