Katherine Jenkins, es una estrella y cantante de ópera galesa, que afirma que su físico agraciado, le juega en contra en el mundillo de la música clásica. “Es duro ser linda. Puede ser contraproducente y resta credibilidad”, aseguró hace poco, en un reportaje.

Al ser guapa y esbelta, no todos la toman en serio, y la ven como un fenómeno o moda comercial. Pero Katherine se niega a ser vista sólo como una cara bonita, y quiere destacar por su talento vocal.

Por eso no para de rechazar ofertas fotográficas o publicitarias que puedan ser consideradas frívolas, incluso se negó a posar desnuda para la revista Playboy. Su álbum Belive, ya lleva vendidos millones de copias en todo el mundo y está siendo un disco de lo más exitoso, con el que recorre medio mundo de gira.

Y es que no debe ser justo para esta políglota que estudió italiano, alemán, y ruso, además de graduarse con honores en la Royal Academy of Music ser tratada como barbie.

Y bueno, es que entre desfiles de caridad como modelo, o cantante de campos de fútbol, desde que filmó con Universal Classics & Jazz, por un millón de libras y seis discos, su carrera ha sido fundamentalmente eso: la de una estrella popular, más que la de una cantante lírica. ¿Será por su cara bonita, además de por su voz?. Juzguen ustedes mismas.

Vía: Infobae

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