
¿No tienes dinero ni tiempo para ir a cabinas de belleza o comprar productos cosméticos?. Te proponemos algunas recetas para preparar tus propios exfoliantes domésticos. Un sencillo exfoliante facial, resulta de mezclar dos cucharadas de miel con un cuarto de yogur natural.
Después deberías agregar media taza de polvo de avena. Para lograr este polvo, se licua en seco avena hasta que se transforma en algo parecido a la harina. Y está listo para aplicar. Se pone sobre la piel húmeda, masajeando suavemente con las yemas de los dedos.
Para retirar, se utiliza agua. Si además también te gustaría exfoliar el cuerpo, tenemos otra receta simple y efectiva. Para ello sólo necesitas una esponja, si es de esas ya de por sí exfoliantes mejor. Por ejemplo vegetales con aspecto de mimbre, de fibra sintética.
O las típicas en forma de guante. Se moja la esponja en aceite de romero, y se pasa por sal marina. Una vez hecho esto, se frota suavemente la piel con movimientos circulares. Especialmente en aquellas zonas ásperas, como codos, talones y rodillas.
Para terminar se enjuaga con agua tibia. Otra receta es con dos almendras bien machacadas, y mezcladas con una cucharada sopera de miel, para luego añadir media cucharada pequeña de zumo.
Vía: CienporCienguapa





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