Agua Termal Avène: mi truco de belleza
Tengo que confesaros mi secreto de belleza. Lo descubrí hace poco tiempo, lo reconozco, pero no quiero dejar de recomendároslo. Se trata del Agua Termal de Avène, imprescindible ya entre mis básicos.
Tengo una piel muy sensible y no encontraba prácticamente nada que me hiciera bien, hasta que comenzé a utilizar el Agua Termal.
Me gusta porque es fácil de aplicar -gracias a su spray- y porque es sumamente hidratante. Es un agua de manantial -del de Avène- bacteriológicamente pura, mineralizada y con Ph neutro que hidrata la piel y la mantiene siempre fresca. Cuando lo aplicas, notas como la piel se mantiene tersa y fresca durante unos minutos.
Lo positivo es que puede utilizarse cuantas veces se quiera a lo largo del día, porque lo único que estamos haciendo con ello es hidratar una y otra vez la piel.
Suelo utilizarla a diario. Aplico el spray sobre la piel de la cara y del cuello, dejo que penetre durante unos momentos y la retiro, suavemente, con una toallita. La sensación de frescor es instantánea y desde que la utilizo, mi piel está más suave.
Ideal para un largo viaje, después de una siesta, al levantarnos tras una noche loca, para fijar el maquillaje, para combatir la irritación de la piel tras la depilación…También la utilizo para relajar los ojos después de un día duro frente al ordenador.
Se encuentra en farmacias y puedes elegir entre el tamaño de 300 ml. o el de 50 ml., ideal para llevar en el bolso y estar siempre perfecta, en cualquier momento y en cualquier lugar.
Imagen: Vadedermo
