Yo no me gastaría sesenta euros en una placa de identificación que se abre como los antiguas cajitas de pastillas de la tos o juanolas, con diamantitos y gloss, por mucho Dior que sea, pero me parece una idea muy femenina e ideal para fashion victims que no saben donde gastar o les sobre el dinero.
Addicted to Dior es el nuevo objeto fetiche para las fans o coleccionistas de la firma de moda. Un dúo de glosses en un lujoso packaging que consiste en una mini placa de identidad que lleva grabada la marca en oro blanco y con brillantes incrustados.
Lo ideal es que es extraplano, y el estuchito tiene una cadenita para colgar del bolso y retocarse en cualquier momento que queda muy chic ir en el metro con esto enganchado, no me digan. Es más que nada el evanse y claro, dentro un dúo de glosses complementarios: uno en color más ácido y otro con destellos que puede ser un dúo coral/oro o fucsia/bronce.
Estoy segura que las adictas a la marca no podrán resistirse a esta mini placa de identidad que lleva en su superficie la mítica dirección ’30, Avenue Montaigne’ de su más famosa y visitada boutique de Dior nada más y nada menos que en París, grabada en piedritas brillantes.
